En los últimos días, al menos 18 ciudadanos cubanos portadores del formulario I-220A han sido detenidos en el sur de Florida tras presentarse a sus citas programadas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), según informes de abogados de inmigración.
La noticia, inicialmente publicada por el Miami Herald, ha generado gran preocupación dentro de la comunidad cubana residente en la región.
Estos detenidos forman parte del grupo de migrantes liberados bajo supervisión tras su ingreso a Estados Unidos, aunque aún carecen de un estatus migratorio definido. En muchos casos, han permanecido en el país por más de un año, cumpliendo con las regulaciones impuestas por ICE, incluyendo la asistencia regular a citas migratorias.
Endurecimiento de Políticas Migratorias
Expertos en inmigración advierten que estas detenciones podrían indicar un endurecimiento de las políticas migratorias bajo la administración de Donald Trump. Históricamente, los migrantes cubanos han recibido un trato diferenciado dentro del sistema migratorio estadounidense, pero la reciente ola de detenciones parece cambiar esa dinámica.
La mayoría de los detenidos son mujeres que acudieron a sus citas de verificación en la oficina de ICE en Miramar. Entre los casos reportados destaca el de Beatriz Monteagudo, una joven cubana de 25 años que fue detenida el 10 de marzo y trasladada a un centro de detención en San Diego. Su amigo Johan Ariel señaló que Monteagudo participó en las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba y teme ser encarcelada si es deportada.
Otra detenida es Laura de la Caridad Sánchez, de 27 años, cuyo abogado, Eduardo Soto, expresó que las autoridades de inmigración no ofrecieron explicaciones claras sobre su detención, salvo que se trataba de una orden emitida desde Washington. Soto advirtió que emprenderá acciones legales si su clienta no es liberada y calificó estos arrestos como una estrategia para infundir temor entre los migrantes.
Reacciones y Consecuencias
Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional no ha emitido un comunicado oficial sobre estos arrestos ni ha respondido a preguntas sobre si los cubanos con I-220A han pasado a ser una prioridad de detención. Mientras tanto, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar ha manifestado su preocupación y ha instado a ICE a abstenerse de detener a los migrantes con este estatus hasta que sus casos sean procesados.
El formulario I-220A certifica la liberación de una persona bajo custodia migratoria con ciertas condiciones, pero no otorga un estatus legal. En los últimos años, miles de cubanos han recibido este documento tras cruzar la frontera con México, con la esperanza de regularizar su situación mediante solicitudes de asilo u otras vías legales. Sin embargo, fallos judiciales recientes han determinado que el I-220A no puede ser utilizado para solicitar la residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano.
Según un informe reciente, alrededor de 550,000 cubanos en Estados Unidos podrían estar en riesgo de deportación debido a la falta de opciones claras de regularización y a las nuevas medidas implementadas por la administración Trump, entre ellas la suspensión indefinida de los programas de permiso humanitario (parole).
La incertidumbre legal y la aplicación de medidas más estrictas por parte de ICE han generado alarma entre los inmigrantes y sus familias, quienes temen ser detenidos sin previo aviso, como ha ocurrido en las recientes redadas en el sur de Florida.