La congresista republicana María Elvira Salazar ha reiterado su compromiso con los 550.000 inmigrantes cubanos que ingresaron a Estados Unidos con la figura migratoria I-220A, asegurando que los republicanos tienen cuatro años para demostrar que pueden ofrecerles una solución.
En un video grabado desde su oficina, Salazar expuso las gestiones que realizó durante la Administración Biden en busca de una vía para regularizar a estos migrantes. La legisladora explicó que propuso la aplicación del "Parole in Place" o "Parole in Country", permitiendo que los afectados puedan acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
Gestiones ante la Administración Biden
Salazar detalló que su primera intervención en favor de los I-220A ocurrió en 2023, cuando abordó el tema con el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, en un encuentro en Miami. Según la congresista, en aquel momento Mayorkas desconocía el término I-220A y tuvo que consultar con su equipo.
A partir de ese encuentro, Salazar sostuvo tres reuniones adicionales con el secretario en Washington y múltiples conversaciones telefónicas, además de intercambiar numerosos mensajes pidiéndole atención sobre el tema. Para respaldar sus declaraciones, mostró capturas de pantalla con supuestos textos enviados a Mayorkas.
Denuncia de irregularidades en la asignación de estatus migratorio
En el verano de 2024, la congresista y su equipo detectaron lo que calificaron como una “irregularidad grave” en la asignación del estatus migratorio. Según explicó, en algunos casos se otorgaba "Parole" a un miembro de una familia mientras que a otro se le asignaba un I-220A.
Para documentar esta situación, solicitó a sus seguidores que enviaran sus casos, recibiendo más de 70.000 correos electrónicos en su oficina de Miami. Toda esta información, según afirmó, fue remitida al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
A pesar de sus reiteradas gestiones, asegura que la Administración Biden no tomó medidas antes de las elecciones presidenciales de 2024. “Los demócratas tuvieron en sus manos la posibilidad de resolver este problema, pero nos ignoraron”, señaló.
Críticas y defensa de su gestión
En respuesta a las críticas que ha recibido, Salazar insistió en que su lucha por los I-220A continúa y que ahora, con el gobierno de Donald Trump, los republicanos tienen cuatro años para demostrar que pueden ayudar a estos migrantes.
Algunas de las críticas provienen del abogado de inmigración Willy Allen, quien argumentó que la Ley de Ajuste Cubano ya permite regularizar a los portadores de I-220A sin necesidad de nuevas legislaciones. Salazar, sin embargo, sostiene que se requiere una acción concreta del gobierno para aplicar la norma de manera uniforme.
“Si alguien cree que se pudo hacer algo más, que me lo diga y yo lo haré”, concluyó la congresista, dejando claro que su compromiso con la comunidad cubana sigue vigente.